Episodio 3: El lago

Descripción    

El dron sigue los riachuelos durante días, a saltos: vuela, se posa, recarga y vuelve a volar. Las dunas dan paso a colinas de hielo y los arroyos se juntan en canales cada vez más anchos. Pasa una noche larguísima esperando la luz. Al fin, desde lo alto de una loma, aparece un horizonte negro y perfectamente liso. Es un mar de metano, tan quieto que refleja la niebla como un espejo. El dron se mira en él, inclina la cabeza y su reflejo hace lo mismo. Acerca un esquí a la superficie y lo retira justo antes de tocarla. Vuela bajo sobre el agua oscura hasta que la orilla desaparece, se asusta y vuelve deprisa. Para saber qué hay debajo sin tocarlo, baja una sonda colgada de un cable: 160 metros de oscuridad, burbujas que suben despacio y, por fin, el fondo. Un capítulo sobre el miedo a lo que no se ve, y sobre la forma de acercarse a ello sin tocarlo. Lo que hay de ciencia real: - Titán es el único lugar del sistema solar, aparte de la Tierra, con mares líquidos en la superficie: Kraken Mare y Ligeia Mare son de metano y etano. - Los mares de Titán son muy tranquilos: el radar de Cassini no detectó en Ligeia Mare olas de más de un milímetro. - Ligeia Mare tiene zonas de unos 160 metros de profundidad. - Un día de Titán dura casi 16 días terrestres, así que sus noches son muy largas.