Episodio 2: Lluvia
Descripción
Empieza a llover en Titán. Las gotas son enormes y caen tan despacio que parecen canicas transparentes flotando en el aire. La primera le cae al dron justo en el ojo, así que corre a refugiarse bajo la cubierta de la cápsula y se queda mirando la lluvia desde dentro. Allí ve una gota que resbala por el borde, cuelga un momento y cae despacio delante de su cara. Entonces se atreve a salir. Le dan tres gotas seguidas y se sacude como un perro mojado. Pero pronto entiende que son tan lentas que puede verlas venir: las esquiva, baila en zigzag entre ellas y hasta atraviesa una gigante, que estalla en gotitas que flotan a su alrededor. Cuando la lluvia afloja, algo brilla entre las dunas: un riachuelo de metano que corre hacia algún sitio. Lo que en la Tierra sería un día triste, en Titán es un juego. Lo que hay de ciencia real: - En Titán llueve metano líquido. A −179 °C, el metano y el etano forman lluvia, ríos y mares. - Las gotas pueden ser casi el doble de grandes que las de la Tierra y caen unas seis veces más despacio (1,6 m/s frente a unos 9 m/s), por la atmósfera densa y la gravedad baja. - La lluvia excava cauces en el suelo y forma ríos que desembocan en mares. - La señal tarda entre 68 y 84 minutos en llegar a la Tierra.