Episodio 1: Hielo
Descripción
Después de seis años de viaje, un módulo se posa sobre Europa, la luna helada de Júpiter. No hay aire, el cielo es negro en pleno día y el hielo que levantan los motores tarda una eternidad en caer. El brazo deja en el suelo a la verdadera protagonista: una sonda pequeña que tiene que atravesar veinte kilómetros de hielo para llegar al océano escondido debajo. La sonda abre los ojos, mira a Júpiter, duda… y empieza a fundir el suelo. Avanza un metro por hora: a ese ritmo, tardará más de dos años en llegar. Antes de desaparecer bajo la superficie, se gira para mirar por última vez al módulo que la trajo hasta aquí. Este primer capítulo trata de dar el primer paso de algo enorme sabiendo que el final queda muy lejos. Y de que, por muy sola que estés, siempre hay alguien al otro lado del cable. Lo que hay de ciencia real: - Europa no tiene atmósfera: no hay paracaídas, el cielo es negro y las sombras son totalmente oscuras. - La gravedad es el 13 % de la terrestre. - Júpiter no se mueve en su cielo, porque Europa le muestra siempre la misma cara. - Las sondas propuestas para atravesar el hielo, llamadas criobots, funden el hielo con calor y se hunden por su propio peso.