Episodio 5: Cráter
Descripción
Con un rotor menos, el dron emprende su viaje más largo. Pasan los días a saltos sobre las dunas. Una tarde se queda sin energía y tiene que esperar un día entero de Titán a que su generador lo recargue. El terreno se vuelve claro y roto, y de la niebla sale una muralla curva. Cuando sube por encima del borde, aparece un cráter de impacto enorme, con el borde partido y dunas que se cuelan dentro. El dron, diminuto en el borde, baja planeando por las terrazas de la pared interior. Una ráfaga casi le hace perder el equilibrio. En el fondo, el suelo es distinto: hielo claro con formas de río congelado. Sus ojos lo iluminan y aparecen capas, como los anillos de un árbol. Taladra una muestra y espera el análisis: hielo de agua que estuvo líquido y moléculas orgánicas. Es el mensaje más importante que ha enviado nunca. Un capítulo sobre buscar el lugar donde pudo empezar algo muy grande. Lo que hay de ciencia real: - Dragonfly se dirige al cráter Selk, de unos 80 km de diámetro. - Un impacto así pudo fundir el hielo de agua de la corteza, que se mezcló con compuestos orgánicos antes de volver a congelarse. Por eso estos cráteres son buenos sitios para buscar química prebiótica. - Un día de Titán dura casi 16 días terrestres. - El dron funciona con un generador nuclear (RTG), como Dragonfly, que recarga sus baterías entre vuelo y vuelo.