Un mensaje desde Marte tarda once minutos en llegar a la Tierra. Esta es la historia de quien lo envía.
Desde Marte sigue a un pequeño rover que explora el planeta rojo en completa soledad, a 200 millones de kilómetros de las personas que lo construyeron. No habla: se expresa con la mirada, con una luz y con cuatro notas que se han convertido en su manera de decir «estoy aquí».
Cada episodio es un momento de su vida en Marte: la llegada, la primera tormenta de polvo, la espera de una respuesta, las huellas que deja, la luna que cruza su cielo, el día mil. Son cortos animados de unos cuatro minutos, sin diálogos y con música original, basados en lo que sabemos de verdad sobre Marte: los atardeceres azules, el retraso de la señal o las rocas que guardan la memoria del agua.
Una serie sobre la distancia, la perseverancia y lo que nos une a casa cuando estamos lejos.